El asalto técnicamente es un robo con intimidación de armas, donde el delincuente aprovecha las debilidades que nosotros les ofrecemos cuando no contamos con adecuadas medidas de seguridad preventivas. Para lograr cabalmente su objetivo, previamente el delincuente elige: El lugar, la ello elige el día y la circunstancia para cometer con éxito su delito, a lo que suma el factor sorpresa de su potencial víctima.
Cuando conducimos, nos encontramos en una situación normalmente
vulnerable, por cuanto estamos por cierto más preocupados de las
maniobras que involucran la acción, que de nuestra seguridad y eso es
un riesgo, dada las prácticas delictivas que han implementado los
antisociales para arrebatarnos nuestras pertenencias y el vehículo.
Las entidades financieras y los cajeros automáticos son hoy en día
lugares altamente sensibles bajo la perspectiva de su seguridad. Para
ello tenga presente:
Supuestamente tomar un taxi, pareciera no revestir problemas y ser objetivamente más seguro que la locomoción colectiva, sin embargo el uso de este medio también reviste y nos enfrenta a una serie de situaciones de riesgo para lo cual hay que tener presente lo siguiente:
El delito que más común al transitar por la vía publica, es lanzazo, robo por sorpresa) cuyo objetivo son las carteras, bolsos y joyas a la vista, arrebatadas violentamente. Es una modalidad clásica del centro y las calles comerciales paraderos de locomoción colectiva.